Guía Internacional de Sloan para Baños

Si crees que usar el baño es una actividad bastante sencilla, piensa de nuevo. Existen notables variaciones en la forma en que las personas acceden a los baños ya la forma en que funcionan los sanitarios, a través de las culturas y en todo el mundo.

Pagar por usar un inodoro es un concepto extraño para la mayoría de los estadounidenses, pero realmente es la norma en muchas partes del mundo. Inodoros de paga automatizados se encuentran por toda Europa y Asia, y en Europa Oriental es más probable encontrar asistentes en persona a la puerta. Y sí, se les debe dar propina. Piense todo lo que sucede en su jornada laboral de ocho horas.

En Taiwán, sede del Restaurante Inodoro Moderno (el cual sirve la sopa en tazas de inodoro en miniatura), a menudo usted se verá obligado a pagar por el papel higiénico. En India, la mayoría de los inodoros de paga son operados por la organización de servicio social, Sulabh International, que utiliza las ganancias para operar inodoros en áreas con saneamiento deficiente. Las estaciones de servicio alemanas tienen un arreglo interesante con sus clientes. Se exige que paguen una pequeña cuota por entrar, pero también reciben un bono de reembolso al salir. Los inodoros deben ser bastante espectaculares si los operadores sienten la necesidad de incentivar a la gente para que se salga.

Aún más extraños que los arreglos de pago asociados con muchos inodoros en el extranjero, son los inodoros mismos. En toda Asia encontrará "inodoros bajos," que son recipientes de porcelana integrados al piso sobre los que se tienen que sentar en cuclillas. En el otro extremo del espectro, tanto Japón como Alemania tienen inodoros con algunas características muy exóticas. Los inodoros eléctricos japoneses tienen sistemas de ruido blanco integrados y muchos alemanes utilizan un artilugio llamado un "inodoro de lavado", el cual cuenta con una plataforma construida dentro de la taza para permitir a los usuarios examinar lo que depositan antes de descargarla.

Con toda esta variación usted se estará preguntando lo que un viajero puede hacer para prepararse para lo inesperado. En primer lugar, reconozca la necesidad de prepararse. La persona promedio utiliza un inodoro de 6 a 8 veces por día. Si va en camino a un país extranjero, esos viajes pueden ser pequeñas distracciones o grandes historias, dependiendo de cuánto se haya preparado. Lo más importante, ¡lleve desinfectante para las manos! Muchas instalaciones no tienen agua y jabón para lavarse las manos después de usar el inodoro, de modo que el desinfectante de manos es crucial.

También, tenga a la mano un poco de morralla en todo momento, en caso de un inodoro de paga sea la única opción en el momento (y si no tiene dinero, recuerde que la mayoría de los restaurantes, museos y sitios históricos a menudo tienen inodoros gratuitos). Por último, considere llevar un paraguas. Sin duda, es excéntrico y enfadoso, pero se podrá asombrar por la falta de privacidad en algunos baños públicos en el extranjero. Y si es una persona modesta, un paraguas se sentirá muy práctico una vez que se enfrente a estas situaciones.